¡Cuidemos el planeta!

Consejos e información para preservar el Medio Ambiente

7 de abril de 2012

Retroceso del hielo en la Antártida

El satélite Envisat comenzó a fotografiar hace diez años la barrera de hielo Larsen de la Antártida, ha continuado haciéndolo y ha sido testigo de la pérdida de 1 790 kilómetros cuadrados de hielo a lo largo de una década, como muestran las fotografías de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Poco después de su lanzamiento el 1 de marzo de 2002, el satélite Envisat enviaba imágenes de un gran bloque de hielo que se separaba de la barrera Larsen B. En unos días 3 200 kilómetros cuadrados de hielo se desintegraron debido a los efectos del calentamiento en la región.

La barrera en 2002Envisat ha hecho un seguimiento con su radar durante estos diez años y se ha podido comprobar que la barrera de hielo perdía otros 1 790 kilómetros cuadrados.

La barrera de hielo Larsen está dividida en tres secciones, Larsen A, la más pequeña; B y C, que es la mayor.

Larsen A se desintegró en enero de 1995, Larsen C parecía que se mantenía estable pero los satélites revelan que su espesor ha ido disminuyendo y que el deshielo estival es cada vez más largo. Larsen B ha ido perdiendo trozos de forma que de los 11 512 kilómetros cuadrados que tenía en 1995 ha pasado a 1 670 kilómetros cuadrados en la actualidad.

«Las observaciones de los satélites son muy importantes para observar como afecta el calentamiento a estas grandes plataformas y su papel en la estabilización de los glaciares que se encuentran aguas arriba», explica el profesor Helmut Rott de la Universidad de Innsbruck, y añade que la temperatura al norte de la península Antártica ha aumentado unos 2,5 grados a lo largo de los últimos 50 años, un incremento muy superior a la media global.
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6 de abril de 2012

El CO2, culpable del final de la última glaciación

El CO2 fue el verdadero culpable del calentamiento del planeta que terminó con la última edad de hielo, hace 10.000 a 20.000 años, según asegura un estudio que rebate a quienes ponen en duda que el cambio climático se deba a una acumulación de gases de efecto invernadero. Hasta ahora, el papel del dióxido de cárbono (CO2) en el fin de la última glaciación estaba rodeado de incertidumbres y contradicciones. "En las muestras de hielo de perforaciones en la Antártida, observamos que el aumento de temperaturas precedió a la concentración de CO2", concede Jeremy Shakun, del departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Harvard y responsable de esa investigación publicada el miércoles.

Muchos escépticos del cambio climático recurren a ese argumento para negar que los aumentos de temperatura se deban a los gases de efecto invernadero (entre ellos el CO2). En las tesis de esa corriente, el final de la última edad de hielo se explica por una ligera variación orbital que habría provocado un aumento del impacto de las radiaciones en la superficie terrestre. Los climatólogos del equipo de Shakun sostienen en cambio que la acumulación de los niveles CO2, aunque no hayan desencandenado el calentamiento, lo amplificaron considerablemente.

Para probarlo, partieron del principio de que las burbujas de aire atrapadas en las muestras revelan el nivel de CO2 de la atmósfera a nivel global, pero que las temperaturas registradas en esas muestras sólo reflejan las variaciones en el lugar de la extracción. Esas temperaturas serían entonces representativas de la Antártida y no del planeta en su conjunto. Los climatólogos reconstruyeron el modelo climático de la última glaciación utilizando 80 muestras geológicas (sedimentos marinos, terrestres y núcleos de capas de hielo) procedentes de diferentes zonas del globo.

Y los resultados, insisten, demuestran que el CO2 fue el principal causante del final de la última edad de hielo. "La variación orbital es el desencadenante, pero no va mucho más lejos (...). Nuestro estudio demuestra que el CO2 fue el factor más importante", subraya Shakun. "Observamos una gran correlación entre las temperaturas globales y el aumento de CO2. Y algo más interesante aún: el (aumento de) CO2 es posterior al calentamiento en la Antártida, pero precedió al calentamiento global", prosigue. Según el estudio, la variación de la órbita terrestre ha iniciado el deshielo de una parte del casquete glaciar que recubría América del Norte y Europa y eso provocó el vertido de millones de litros de agua dulce hacia el Atlántico norte, perturbando las corrientes oceánicas que redistribuyen el calor a escala planetaria.

Cuando ese climatizador natural se alteró, el calor se acumuló en el hemisferio Sur y el calentamiento se inició, por eso, en la zona de la Antártida. Ese proceso acarreó a su vez el derretimiento del banco de hielo y liberó en la atmósfera el CO2 que había permanecido capturado hasta entonces en el océano. Y ese aumento de las emisiones de dióxido de carbono explica, finalmente, el calentamiento global. Con semejante espiral de causas y efectos se produjo "una rápida salida de la última edad de hielo", resume Shakun. Una salida que se prolongó pese a todo 10.000 años, muchos más que los escasos dos siglos que los seres humanos han necesitado para provocar aumentos de temperatura equivalentes. "Los niveles de CO2 suben de nuevo. Pero esta vez, a la Tierra sólo le han hecho falta 200 años para registrar unas subidas equivalentes", afirma Shakun, quien insiste en el impacto de las emisiones originadas por las actividades humanas en el cambio climático actual.
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29 de marzo de 2012

Científicos rusos pronostican el enfriamiento global a finales de este siglo

Científicos rusos aseguran que los ciclos de crecimiento y decrecimiento de los hielos del Ártico demuestran que el calentamiento global continuo "es un mito" y a los ciclos climáticos actuales les seguirá una etapa de enfriamiento global del planeta hacia finales de este siglo.

Recientes estudios han observado la alternancia de ciclos de crecimiento y disminución en la masa de hielo del Ártico, aseguró hoy en Novosibirsk (Rusia) el académico Nikolái Dobretsov, presidente del Concilio científico de ciencias naturales de la Academia de Ciencias rusa.

"El mínimo de (la masa) de los hielos se registró en 2007. Entre 2008 y 2011, y por lo que parece en 2012, el hielo ha vuelto a crecer. Los inviernos en el Ártico son más fríos. Y por eso ya es obvio que el calentamiento global continuo es un mito", dijo Dobretsov en una rueda de prensa, citado por la agencia Interfax.

Los estudios de los científicos rusos indican que la masa de hielo crece y decrece cíclicamente, por lo que a las fases de calentamiento las seguirán otras de enfriamiento.

"Hacia finales del siglo empezará un enfriamiento global y no un calentamiento, son los últimos pronósticos", apuntó el académico ruso.

Dobretsov subrayó que para poder precisar las previsiones es necesario desarrollar una compleja red de estaciones observadoras en la región del Ártico.
"El Ártico no es sólo la 'cocina del clima', sino el lugar más sensible, el que más sufrirá las consecuencias ya sea de un enfriamiento o un calentamiento global", aseveró.
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23 de marzo de 2012

El Cambio climático es ya una realidad evidente en Europa, según la Agencia Europea del Medio Ambiente

El cambio climático ya es una "realidad evidente" en Europa, ya que en todo el continente los encargados de las políticas están comenzando a responder a los impactos actuales y futuros, así como a los riesgos asociados con el aumento de las temperaturas, los cambios en las precipitaciones, el deshielo de los glaciares, el hielo, la nieve, la subida del nivel del mar y la mayor frecuencia de inundaciones y sequías, según la directora ejecutiva de la Agencia Europea del Medio Ambiente, Jacqueline McGlade.

Durante la presentación de Climate Adapt, una nueva herramienta de formulación de políticas sobre la adaptación al clima de la Unión Europea, la directora de la AEMA ha destacado que la nueva página de Internet conjuga las extensas fuentes de información y proporciona el conocimiento base para informar a la población sobre adaptación. "Hay muchas oportunidades para los Estados miembro, empresas trasnacionales y regiones o municipios para aprender unos de otros y adoptar acciones relevantes en este sentido", ha añadido.

Sobre los efectos que ya son visibles del cambio climático en Europa, la Agencia Europea del Medio Ambiente precisa que en los países del sur de Europa está aumentando el riesgo de sufrir sequías y está disminuyendo la disponibilidad del agua, lo que se combina con la creciente demanda de este recurso por parte de la agricultura, el turismo y el uso residencia.

Además, añade que estos países también están experimentando una pérdida de biodiversidad, aumento de incendios forestales y de olas de calor, lo que está afectando a la salud humana y a una menor disponibilidad de agua para la energía hidroeléctrica y temperaturas más altas que afectan al turismo.

Respecto al Ártico, la institución asegura que se enfrenta a los mayores incrementos de temperatura y a un descenso de la capa de hielo mayor, lo que representa riesgos para la fauna. Asimismo, señala que hay riesgo potencial de que aumenten las explotaciones de petróleo y gas en la zona, así como del tráfico naviero en la región, con sus subsiguientes impactos ambientales asociados. Los países árticos consideran que la adaptación de la industria pesquera desplazará a las especies pesqueras hacia el norte.

Mientras, en el norte de Europa se observa menos nieve y capa de hielo en los ríos y lagos, así como un incremento en las inundaciones en invierno y primavera. Los planes de adaptación se centran en el riesgo de inundaciones, el incremento del potencial hidroeléctrico y el menor consumo de energía para la calefacción y el posible aumento del turismo durante el verano.

Por su parte, en el centro y este de Europa se están centrando en adaptarse a las temperaturas extremas junto con el descenso de las precipitaciones en verano y el incremento de la intensidad y frecuencia de las inundaciones en los ríos en invierno y primavera. Al mismo tiempo, los países alpinos se enfrentan a la pérdida de masa de los glaciares, que están reduciendo su cobertura de nieve, perjudicando el 'permafrost' debido a las menores precipitaciones de nieve que también conducen a un mayor potencial incremento de la frecuencia e intensidad de inudanciones y desprendimientos.

En este contexto, la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard ha presentado la iniciativa junto con la ministra de medio ambiente de Dinamarca, Ia Auken, y la directora ejecutiva de la Agencia Europea del Medio Ambiente, Jacqueline McGlade.

Así, la iniciativa que han presentado incluye las potenciales opciones futuras de adaptación, metodologías y mapas sobre impactos, vulnerabilidad y riesgos sobre un conjunto de proyectos de investigación europeos. La plataforma (http://climate-adapt.eea.europa.eu) está pensada para dar apoyo a responsables políticos locales, regionales y europeos de cara a la formulación de medidas y políticas de adaptación al cambio climático.

La Plataforma se concentra en las siguientes áreas: cambio climático previsto en Europa; vulnerabilidad de las regiones, los países y los sectores en la actualidad y en el futuro; información sobre las actividades y estrategias de adaptación nacionales, regionales y transnacionales; estudios de casos de adaptación y de posibles opciones futuras de adaptación; herramientas en línea que apoyen la planificación de la adaptación; proyectos de investigación, documentos de orientación, fuentes de información, enlaces, noticias y eventos relacionados con la adaptación.

Para Hedegaard esta puede ser una "herramienta extraordinaria" para ayudar a los responsables políticos a optar por las mejores soluciones en beneficio de sus ciudadanos. "No somos demasiado buenos a la hora de compartir las mejores prácticas ni la información sobre lo que no se debe hacer. Esta nueva herramienta interactiva hará que nuestros esfuerzos sean mucho más eficientes", ha apostillado.
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10 de marzo de 2012

El Cambio Climatico puede hacer más inteligentes a los lagartos

Un nuevo estudio en Biology Letters ha encontrado que temperaturas más cálidas pueden hacer más inteligentes a los lagartos, incluso cuando estudios pasados relacionaron un declive global de los mismos ante el cambio climático.

Observando el eslizón de tres líneas del este Australiano (Bassiana duperreyi), los investigadores no solo han hallado que cálidas temperaturas durante la incubación dan lugar a ejemplares de mayor tamaño (resultado confirmado en previas investigaciones) quizás también más inteligentes.

Para probar la inteligencia de los lagartos, los científicos incubaron dos conjuntos: 9 a bajas temperaturas y 12 en cálidas. Posteriormente los investigadores metieron los lagartos en una caja plástica con dos salidas, una de las cuales se hallaba sellada por Plexiglass transparente, y los asustaron tocando sus colas. Los incubados a temperaturas más cálidas aprendieron antes que los otros a evitar la salida bloqueada por Plexiglass.

Joshua Amiel, autor principal, dijo en una rueda de prensa: “el Cambio Climático tal vez no sea tan malo para estos chicos”.

Sin embargo, el estudio 2010 en Science estimaba que el 20 por ciento de las especies de lagarto del mundo podrían extinguirse debido directamente a los impactos del cambio climático. El masivo estudio contemplo descensos en 34 grupos de lagartos diferentes a lo largo de los cinco continentes. El estudio encontró que los días de calor los lagartos empleaban una mayor parte del tiempo en la sombra y menos alimentándose, estas son malas noticias particularmente para la cría.

Jack Sites, professor de biología en la Universidad de Brigham y coautor explica que “el calor no los mata, simplemente no se reproducen”. “No toma demasiado tiempo entre esto y el inicio del decrecimiento de la población.”

La gente no piensa habitualmente en los lagartos como “inteligentes”. Pero investigaciones recientes han demostrado que los lagartos pueden ser más inteligentes de lo esperado, incluso tal vez igual que los pájaros. Un estudio el año pasado, también en Biology Letters, encontró que el lagartijo Puerto Riquense, un tipo de lagarto, puede igualar a pájaros en los test de inteligencia. Los lagartos son capaces de resolver problemas que nunca antes se les hayan presentado, recordando la solución en futuros ensayos, incluso cambiando las técnicas ante nuevos desafíos.
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