¡Cuidemos el planeta!

Consejos e información para preservar el Medio Ambiente

14 de diciembre de 2010

¿Qué son los CFC´s?

Los clorofluorocarbonos (CFC) son una familia de compuestos formados por átomos de Carbono, Flúor y Cloro.

Estos compuestos no son tóxicos, ni inflamables y tienen una reactividad muy baja. Además tienen unas propiedades físicas que los hacen muy eficaces como refrigerantes. Por todas estas características, los CFC son unos compuestos muy útiles comercialmente; con extensas aplicaciones como refrigerantes, gases propelentes en sprays y en espumas, aislantes, etc., e incluso como limpiadores por sus propiedades disolventes.

Durante la década de 1980 se liberaron a la atmósfera más de 1 millón de toneladas por año, sin considerar los efectos adversos que esto podría producir.

Más tarde se observó una relación directa entre las emisiones de CFC a la atmósfera y el tamaño del agujero de ozono cada temporada. Esto se debe a la baja reactividad de los CFC, que permite que lleguen inalterados a la estratosfera. Una vez allí la radiación UV los fotoliza, liberando radicales de cloro. Estos radicales de cloro intervienen en una serie de reacciones químicas cuyo resultado es la destrucción de las moléculas de ozono (O3), con la consiguiente disminución del espesor de la capa de ozono estratosférica. Además, se estima que un sólo radical de cloro es capaz de destruir unas 50 mil moléculas de ozono.

Afortunadamente, se firmaron acuerdos internacionales como el Protocolo de Montreal (1987), al que siguieron el de Londres (1990), Copenhague (1992), Viena (1995) y Montreal (1997), con el fin de limitar las emisiones de estos compuestos a la atmósfera.

Toda la producción legal de estos compuestos finalizó en 1995 en todos los países industrializados y los países en vías de desarrollo deberán hacer lo mismo durante el presente año 2010.

7 de noviembre de 2010

Contaminación por metales pesados

Se ha demostrado científicamente que, además de causar algunos de los problemas ambientales más graves, la exposición a metales pesados en determinadas circunstancias es la causa de la degradación y muerte de vegetación, ríos, animales e, incluso, de daños directos en el hombre.

De los 106 elementos conocidos por el hombre, 84 son metales, por lo que no es de extrañar que las posibilidades de contaminación metálica en el ambiente sean numerosas. Hay que tener presente que los metales son materias naturales que han desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de las civilizaciones. El problema surge cuando prolifera su uso industrial. Y su empleo creciente en la vida cotidiana termina por afectar a la salud. De hecho, el crecimiento demográfico en zonas urbanas y la rápida industrialización han provocado serios problemas de contaminación y deterioro del ambiente, sobre todo, en los países en vías de desarrollo.

Entre los metales más contaminantes destacan el plomo y el mercurio, seguidos por el berilio, el bario, el cadmio, el cobre, el manganeso, el níquel, el estaño, el vanadio y el cinc. La actividad industrial y minera arroja al ambiente metales tóxicos como plomo, mercurio, cadmio, arsénico y cromo, muy dañinos para la salud humana y para la mayoría de formas de vida. Además, los metales originados en las fuentes de emisión generadas por el hombre, incluyendo la combustión de nafta con plomo, se encuentran en la atmósfera como material suspendido que respiramos. Por otro lado, las aguas residuales no tratadas, provenientes de minas y fábricas, llegan a los ríos, mientras los desechos contaminan las aguas subterráneas. Cuando se abandonan metales tóxicos en el ambiente, contaminan el suelo y se acumulan en las plantas y los tejidos orgánicos.

La peligrosidad de los metales pesados es mayor al no ser química ni biológicamente degradables. Una vez emitidos, pueden permanecer en el ambiente durante cientos de años. Además, su concentración en los seres vivos aumenta a medida que son ingeridos por otros, por lo que la ingesta de plantas o animales contaminados puede provocar síntomas de intoxicación. De hecho, la toxicidad de estos metales ha quedado documentada a lo largo de la historia: los médicos griegos y romanos ya diagnosticaban síntomas de envenenamientos agudos por plomo mucho antes de que la toxicología se convirtiera en ciencia.

A pesar de las abundantes pruebas de estos efectos nocivos para la salud, la exposición a los metales pesados continúa y puede incrementarse por la falta de una política consensuada y concreta. El mercurio todavía se utiliza profusamente en las minas de oro de América Latina. El arsénico, junto con los compuestos de cobre y cromo, es un ingrediente muy común en los conservantes de la madera. El aumento del uso del carbón incrementará la exposición a los metales porque las cenizas contienen muchos metales tóxicos que pueden ser aspiradas hasta el interior de los pulmones.

2 de noviembre de 2010

¿Qué es el smog fotoquímico?

Smog fotoquímico
Esquema de  Smog Fotoquímico
El smog fotoquímico es un problema medioambiental que afecta, sobretodo, a las grandes ciudades; donde la concentración de contaminantes en la atmósfera es mayor. El nombre proviene de la abreviatura de las palabras inglesas smoke (humo) y fog (niebla), por lo que también puede denominarse "neblumo". El proceso de formación del smog fotoquímico es muy complejo ya que implica centenares de reacciones diferentes sufridas por decenas de compuestos distintos.

Los principales contaminantes que producen el smog fotoquímico son los óxidos de nitrógeno (NOx) y algunos hidrocarburos ligeros no quemados liberados por los automóviles. Otro factor importante es la luz solar, que genera radicales libres iniciadores de los procesos químicos de formación del smog fotoquímico.

Los productos finales de estas reacciones son ozono (O3), ácido nítrico (HNO3), óxidos de nitrógeno (NOx), peróxido de hidrogeno (H2O2), peróxido de nitratoacetilo (PAN) y compuestos orgánicos parcialmente oxidados. Todos estos compuestos dan lugar a una atmósfera irritante, nociva y en algunos casos tóxica que denominamos smog fotoquímico. Suele presentar color anaranjado, causado por el NO2

Para que se produzca el smog fotoquímico son necesarias tres condiciones:

- Debe haber un tráfico importante que emita los contaminantes que producen smog.
- Tiempo soleado y cálido para que la radiación produzca los radicales iniciadores de la mayor parte de las reacciones formadoras de smog. 
- Debe haber relativamente pocos movimientos de masas de aire, para que los contaminantes no se diluyan ni dispersen.

Como podemos observar el smog fotoquímico se forma sobre las grandes ciudades y es la causa de multitud de patologías y enfermedades respiratorias que se dan en la población de las regiones que padecen smog.

29 de octubre de 2010

¿Qué es la lluvia ácida?

Lluvia Ácida
Esquema de formación de la lluvia ácida
Uno de los principales problemas ambientales que afecta a muchas regiones del mundo es la denominada lluvia ácida, término que engloba a la lluvia, niebla, nieve ácida e incluso deposición seca.

En muchas ocasiones la lluvia ácida tiene lugar lejos de las fuentes de emisión de la contaminación, lo que demuestra que el problema está globalizado a escala mundial.
En general, la lluvia siempre es ácida debido a la disolución del CO2 en el agua, lo que proporciona un valor de pH 5,6 al agua de lluvia sin contaminar. Hablamos de lluvia ácida cuando el pH es inferior a 5. El pH más bajo registrado en agua de lluvia ha sido 2.4, en Escocia en 1974.

Los dos ácidos predominantes en la lluvia ácida son los ácidos nítrico (HNO3) y sulfúrico (H2SO4). Se forman en la atmósfera por la oxidación de dos de los principales contaminantes gaseosos de la atmósfera: dióxido de azufre (SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx), dando lugar a los nombrados ácidos en diversos procesos químicos.

Los efectos de la lluvia ácida dependen en gran medida del tipo de suelo:

- En suelos de granito o cuarzo la lluvia ácida causa grandes estragos ya que los suelos no pueden neutralizar el ácido.

- En los suelos calizos el ácido puede neutralizarse y su efecto es menor. Sin embargo, esta neutralización produce la disolución de la roca caliza y es la responsable del deterioro de las estatuas de piedra caliza en muchas ciudades del mundo.

Una de las consecuencias de la lluvia ácida ha sido la acidificación progresiva del agua de los ríos y, especialmente, de los lagos, que afecta a las especies de peces y plantas acuáticas más sensibles que los habitan, provocando en los peores casos la muerte de una gran parte de su población.

El efecto más importante sobre la flora terrestre de la lluvia ácida es el lixiviado (eliminación) de nutrientes de los suelos, tales como el potasio, calcio y sodio, lo que provoca que la vegetación esté mal nutrida y sea más vulnerable a plagas, enfermedades y a periodos de sequías o heladas.

Además, con el ácido se libera el aluminio, que al ser absorbido por la vegetación impide su crecimiento. Si el agua de lluvia ácida arrastra el aluminio disuelto hasta los ríos y lagos provoca también el envenenamiento de un gran número de especies acuáticas.

Por todo esto, podemos decir que la lluvia ácida es uno de los principales problemas medioambientales de la actualidad. 

28 de octubre de 2010

¿Qué es el calentamiento global?

Calentamiento global
Efecto Invernadero
Se llama efecto invernadero al fenómeno por el cual determinados gases componentes de una atmósfera planetaria retienen parte de la energía que el suelo emite tras haber sido calentado por la radiación solar. Es un efecto natural imprescindible, sin el cual no sería posible la vida en el planeta Tierra; pues la temperatura media serían - 15 ºC. 

Pero si la concentración de esos gases aumenta más de lo adecuado como consecuencia de las emisiones provocadas por la actividad humana, se produce un paulatino incremento de la temperatura terrestre. Este efecto se conoce como cambio climático o calentamiento global, y constituye un problema medioambiental.

Este calentamiento global es, a su vez, el origen de otros problemas ambientales: desertización y sequías, deforestación, inundaciones, fusión de los casquetes polares y glaciares, ascenso del nivel del mar, destrucción de ecosistemas, etc.

El calentamiento global se debe fundamentalmente a la acción de seis gases de efecto invernadero:

- Vapor de agua (H2O)
- Dióxido de carbono (CO2
- Metano (CH4)
- Óxidos de nitrógeno (NOx)
- Ozono (O3)
- Clorofluorocarburos (CFC)

Estos gases absorben la radiación solar que refleja la superficie del planeta y la retienen, provocando el calentamiento.

El efecto del calentamiento de la Tierra se puede apreciar claramente en las mediciones termométricas hechas desde 1860, donde se observa un incremento año tras año de la temperatura del planeta. Desde 1970 los incrementos de temperatura rondan los 0,15 ºC por decenio. Se estima que desde entonces la temperatura media del planeta se ha elevado unos 0,6 ºC, aunque en algunas regiones el aumento ha sido de hasta 2ºC

Queda claro que el calentamiento global es un problema medioambiental real, cuya solución pasa por reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero